Un arco de las murallas daba paso a la plaza de las Bernardas donde se encuentra el museo Arqueológico Regional, en un entorno cuidado y muy agradable.Con encanto.
Esta vez nos llevó una exposición temporal que se halla en el antiguo convento de los frailes dominicos de 1565. El edificio actual es de los siglos XVII y XVIII, con la desamortización de Mendizabal, 1836, después de muchos usos distintos el edificio pasó a ser Juzgado. Su objetivo es mostrar los orígenes de los madrileños, así como su fauna y claro la flora, a partir de los restos arqueológicos, hasta llegar a la era moderna. Es curioso como hace 450 millones de años, Madrid era un mar y después tuvo clima tropical. Nos dejó buen sabor......
Esta torre pertenece al Palacio Arzobispal y la llaman de "Tenorio" no me extraña que tuviera que ver con algún relato de D. Juan. Sólo de ver las celosías ya se dispara la imaginación con leyendas medievales de damas y caballeros enamorados.
Restos de un bóvido de las excavaciones en África que realiza el museo en Tanzania y que ha servido para montar la expo. Muy buena. Merece la pena la visita.
El craneo Zijantropos boisei, en la garganta de Olduwai, de las excavaciones de L. y Mary Leakey en 1959 a partir de las cuales se fijó el nacimiento de la Humanidad en África.
Las cuatro estaciones en mosaico romano, todo el claustro estaba sembrado de restos artísticos.
La entrada es gratuita y hay visitas guiadas tanto para la expo permanente como para la temporal.
Imponente el mosaico, "Aquiles derriba y mata a la Reina de las Amazonas" traído a trozos para su posterior montaje y exhibición. Las teselas con las que está formado da cuenta de la riqueza de sus habitantes. Durante la romanización "Complutum", antiguo nombre romano de Alcalá (árabe), adquirió gran importancia y desde luego las piezas más importantes son los mosaicos.
Completando la plaza el Monasterio de las Bernardas, barroco, también visitable. Nos quedamos como siempre, con ganas de volver.
Una estampa del callejeo mañanero, se había quedado el día soleado y luminoso que invitaba al paseo.El paseo fue cortito pues el pie no me deja muchas alegrías, pero entre descanso y descanso voy haciendo camino.
El Palacio arzobispal, lugar en el que se encontraron por primera vez la Reina Isabel y Cristobal Colón, recoge tres estilos arquitectónicos : gótico, renacentista y barroco.
Y aquí está ella, tan marchosa vigilando desde el pedestal, la historia también la vigila a ella.





