
Nos sorprendió la belleza de Sta María, su gótico isabelino ya merece la pena el viaje.
Su esplendor lo consigue en los s. XV y XVI y es cuando se construyen sus mejores edificios, religiosos y civiles. Después comienza su tradición vinícola, ganadera y agrícola. De aquí surge la fama de los vinos de la Ribera del Duero, la morcilla y otras delicias gastronómicas de las que hablaré después.
San Juan
